Sé que blu no es azul en francés.
Recién cumplidos los 29, en una de mis semanas de vacaciones –trabajando en el no hacer, descansando y dedicando tiempo a lo que me gusta – descubrí cual es mi verdadera pasión. Y es conocer la gastronomía desde un punto de vista casi antropológico.
Siempre he creído que me encanta la cocina y que me encanta cocinar. Y si, me gusta. Pero lo que más me fascina es investigar las recetas en profundidad: conocer los ingredientes, las raíces, la cultura, la forma de cocinarlos y comerlos…
También me apasionan otras muchas cosas: reflexionar sobre la sociedad, la naturaleza, viajar, mantenerme activa – cuerpo y mente–, seguir descubriéndome cada día.
La femme blu es un espacio que me permite explorar y compartir lo que me gusta. Pero también es una excusa para disfrutar con mi entorno el ritual hedonista del comer.
Y sí, es bleue. O bleu. Mira, no sé. Solo me gusta escuchar música francesa cuando estoy introspectiva.